Cuándo elegir el formato móvil frente a la cámara de obra
Tres situaciones hacen imbatible el formato móvil. Primero: tienes un plazo corto (temporada de caza, apertura de mercado, contrato de duración determinada). Segundo: quieres preservar tu patrimonio inmobiliario o tienes el local alquilado; el contenedor es un bien mueble, amortizable y reubicable. Tercero: tu necesidad es estacional o variable; puedes revender la unidad, dejarla inactiva o cederla a un colega fuera de temporada.



